Es sabido que la tradición vitícola en Galicia viene de muy atrás, tanto que mismo historiadores como Ramón Villares (Historia de Galicia – 2004) afirman que dentro del proceso de romanización de la Gallaecia, posterior a la invasión, el pueblo romano introdujo el cultivo de la vid en nuestro territorio, con la finalidad de consumo y de exportación a la capital del Imperio. Segundo ha documentado el geógrafo y botánico francés, Alain Huetz de Lemps, las primeras muestras evidentes y documentales del cultivo de la vid en el territorio de Pontevedra y del Morrazo se dan en la altura de la Edad Media, en el siglo XIII. Para esto, Huetz de Lemps se basa en documentación hallada en el Mosteiro de Melón, Ourense, donde se demuestra que dicto Mosteiro tenía numerables posesiones en estos territorios donde se cultivaba la vid.

Asimismo, encontramos otra referencia en el siglo XV en Pontevedra, donde los productores locales prohíben al Gremio de Mareantes introducir vino procedente de Ribadavia mientras exista vino local, con el fin de vender el total de la producción de la zona.

Entre los siglos XIII y XV el cultivo de la vid aumenta cuantitativamente a lo largo de toda la Ría de Vigo y su producción era suficiente para abastecer a toda el entorno, sin necesidad de importar caldos. Tanto es así que existe constancia de que en el siglo XV, en el puerto de Cangas, se vendían los excedentes de la producción a comerciantes que venían en la busca de vino de Ribadavia porque el producto local tenía un menor coste. Entre el siglo XVIII y XIX toda la parte occidental de la provincia de Pontevedra experimenta un aumento de viñedos, llegando a ser, junto con el maíz y la patata, la principal actividad agrícola en este territorio. Y así, fue en aumento una tradición vinícola que llega a nuestros días y que dejó una fuerte huella cultural.

La IGP Ribeiras del Morrazo está conformado por 8 ayuntamientos, Pontevedra, Poio, Vilaboa, Bueu, Cangas, Moaña, Marín y Redondela que por sus características climáticas, orográficas y geológicas hacen que en este territorio se elaboren vinos singulares.

Dentro de la enorme heterogeneidad climática que presenta Galicia como consecuencia de la directa influencia marina y el relieve del territorio, la zona amparada presenta un clima claramente determinado que podemos clasificar cómo oceánico-húmedo. Asimismo, casi la totalidad de la superficie dedicada al cultivo de la venid se encuentra por debajo de los 150 m sbre el nivel del mar, localizada en la zona costera (Península del Morrazo y fondos de las Rías de Pontevedra y Vigo), en terrenos con suaves pendientes y orientaciones protegidas por los reléeos de la dorsal del Morrazo, la Sierra del Castrove al norte, las elevaciones hacia Sierra del Suído en el este y la Sierra del Gallinero en el sur, que ejercen un importante efecto barrera sobre la penetración de vientos oceánicos, hecho que representa las condiciones idóneas para un área de grande productividad agrícola.

Los vinos de esta indicación geográfica protegida son blancos y tintos con aromas francos en los que se aprecian las características propias de la materia prima de la que proceden, con graduaciones alcohólicas moderadas, aromas florales y de frutas y con una buena y equilibrada acidez.

  • Superficie: 2,340 hectáreas
  • Bodegas: 7
  • Producción uva: 25 toneladas

 

Vinos Blancos y Vinos Tintos monovarietales elaborados con un minimo de 85% de uva de las variedades preferentes.

Vinos Blancos

Uvas preferentes; Albariño, Caiño blanco, Godello, Loureira, Treiadura, Branco lexítimo y Torrontés.

Vinos Tintos

Uvas preferentes; Brancellao, Caiño tinto, Pedral, Espadeiro, Loureiro tinto, Mencia y Sousón.

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